Darán asistencia psicológica a sujetos acusados por violencia de género

El STJ provincial consolida acciones tendientes a prevenir y erradicar cualquier hecho de violencia de género, al incorporar al Equipo de Asistencia a la Violencia (ETAV).

Integrado al Gabinete de Psicología Forense, el ETAV surgió como programa piloto en 2017, a partir del convenio firmado entre la Universidad Católica de Santiago del Estero y este Poder Judicial, por el cual, pasantes de la carrera de psicología, constituyeron el equipo técnico de tratamiento a personas con conductas violentas.

En las intervenciones que tuvo a lo largo del año pasado, se lograron resultados positivos en el 100% de los casos tratados, lo que impulsó a que este equipo dejara de ser una experiencia piloto para transformarse en un organismo judicial, explicó la Lic. Gabriela Azar, referente del ETAV.

Desde sus inicios, este equipo buscó abordar, analizar y tratar de dar respuesta a la problemática de violencia, en concordancia al art. 10 de la Ley Nacional Nº 26.485.

El flamante equipo, que actualmente está conformado por ocho personas que cumplen tareas de auxiliar administrativo, como así también por un psicólogo que controla las tareas que se desarrollan; brindó asistencia a decenas de personas involucradas en episodios de violencia de género, logrando que no se produjeran casos de reincidencia.

Cómo funciona el ETAV

Los profesionales se entrevistan con personas que demostraron comportamientos violentos (victimarios) y que afrontan un proceso judicial, que son derivadas por diferentes organismos como el Juzgado de Género, las Oficinas de Medidas Alternativas y Sustitutivas (OMAS), Fiscalías y el Patronato del Liberado, entre otros.

En cuanto a su forma de trabajo, el ETAV adopta dos procesos. Por un lado, el asistencial y, por otro, el motivacional. El proceso de abordaje de cada caso se organiza en varias etapas, iniciándose con una serie de entrevistas, que permite a los miembros del equipo interiorizarse sobre la historia de vida de la persona.

En el proceso se fueron incorporando nuevas prácticas como la anamnesis, la que permitió determinar la presencia de patologías psiquiátricas o neurológicas que se incorporan en el proceso de análisis, de la mano de profesionales especializados en el área, que nos permiten analizar los diferentes casos, al considerarse estas dolencias, como posibles disparadores de situaciones de violencia; todo esto, con la única finalidad de que estas personas se conozcan a sí mismas; para que sepan los motivos de su comportamiento y sean ellos mismos los que solicitan un cambio para su vida. Logrado estos objetivos, se pasa a la segunda etapa.

Es el proceso motivacional, mediante el cual se le brindará a la persona asistencia psicológica, a través de ella se buscará fomentar la reflexión del sujeto sobre su situación actual y los cambios positivos que puedo lograr en su vida, una vez logrado esto, el tratamiento continuará, pero fuera de la estructura del Poder Judicial. Para ello, se realiza un trabajo conjunto con los psicólogos que se desempeñan en las Unidades Primarias de Asistencia (UPA) y hospitales provinciales.

Debe destacarse que estos procesos asistenciales y motivacionales no establecen un modelo uniforme de tratamiento al que son sometidos los pacientes, sino que cada caso implica un abordaje e investigación profundo, con el objetivo de identificar la problemática de cada perdona y desarrollar una línea de tratamiento que sea efectiva para cada uno de ellos.

En lo que concierne a la proyección laboral de este año, la responsable del ETAV indicó que la intención es mantener los resultados de reincidencia cero obtenida hasta ahora. Para ello se están organizando jornadas de capacitación para el personal judicial y los profesionales del equipo, con el objetivo de generar conciencia en la sociedad sobre este flagelo.

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